
La Escuela de Formación Política y Soberanía Alimentaria "La Troja Manaba" nació en 2018 de la preocupación de organizaciones campesinas y mujeres de Tosagua ante la descomposición del tejido social y el avance del monocultivo en la provincia. Su nombre, "Troja" hace referencia al granero tradicional donde se almacenan las semillas en Manabí.
En la provincia de Manabí el campesinado enfrenta una crisis profunda: más del 60% de la población rural vive en pobreza, los suelos están envejecidos por agroquímicos y el agua está contaminada. Frente a la "pedagogía de la dependencia tecnológica" que desvaloriza el saber campesino, La Troja propone una pedagogía de la liberación, donde el conocimiento fluye horizontalmente de campesino a campesino, y donde la teoría se cosecha en la práctica. La escuela articula su trabajo en torno a cinco tecnologías campesinas:
Un hallazgo central de la escuela es que las mujeres son el pilar de la soberanía alimentaria. La Troja no solo enseña técnicas agroecológicas; problematiza los roles de género dentro de las familias y busca que las huertas sean una herramienta para que las mujeres generen ingresos propios, se independicen de los agroquímicos y fortalezcan su liderazgo. Como ellas mismas afirman, el huerto "libera, cura y transforma".
A ocho años de su creación, La Troja ha consolidado una comunidad de aprendizaje que ha logrado establecer más de 30 huertas, biofábricas y espacios de comercialización. Actualmente, enfrenta el desafío de construir su autonomía económica (a través de fondos comunes y producción propia) y formar a sus propios facilitadores para que el proyecto trascienda a sus fundadores.
Belén Valencia: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.